Mitos sobre la salud mental

Por muchos años tuve dificultad socializando, el hablar con la gente fuera de mi trabajo me causaba dolor estomacal, de cabeza, sudor extremo en mis manos y pies, presión en el pecho, y unas inmensas ganas de salir corriendo. Cuando iba a algún almacén, prefería gastar tiempo buscando yo sola lo que necesitaba, pues la sensación de angustia no me permitía preguntar. 

Era muy eficiente en mi trabajo, y no tenía el valor de comentar esta situación con nadie, pues creía que yo debía ser lo suficientemente fuerte e inteligente para resolverlo solita. Finalmente, cuando entre en una crisis emocional que me llevo a pensar en suicidarme, fue cuando decidí pedir ayuda. 

Tantos mitos acerca de la salud mental, me mantuvieron lejos de la ayuda necesaria y alargaron mi sufrimiento innecesariamente. Lo mismo sucede con millones de personas alrededor del mundo. 

Es hora de educarnos al respecto de los problemas de la salud mental, y derribar algunos de los mitos que aún existen. 

 Creeríamos que con todos los avances de la tecnología, y en una era donde la información hasta a la mano, habría más educación sobre la salud mental, y menos mitos. 

Sin embargo, los mitos acerca de la salud mental todavía abundan, y las consecuencias son nefastas para, no solo quienes sufren problemas mentales, sino también para las familias y la sociedad en general. 

Así que te invito a revisar los siguientes mitos, y sé honesta contigo misma. Pregúntate, ¿creo esto? ¿Cómo puedo cambiar estas ideas para ser parte de la solución?

1. Las personas inteligentes no tienen problemas de salud mental. La realidad es que las enfermedades mentales no discriminan basados en el IQ, la cuenta bancaria o el estrato social.

Siempre me creí una personal muy inteligente (y lo soy!), y cuando tuve problemas de ansiedad social, me daba vergüenza que otros lo supieran, pues, esto ponía en duda mi inteligente. ¡Qué gran error!

2. No hay necesidad de hacer prevención en la salud mental, solo hay que atenderlo si aparece un problema.

Lo cierto es que es importante cuidar la salud física, y la salud mental y emocional, pues no hay forma de separar la una de la otra. 

Tengamos en cuenta que hay muchos factores implicados en la salud mental, entre ellos 

a. Factores biológicos, tales como enfermedades físicas, la química del cerebro, lesiones cerebrales, genética.

b. Experiencias de vida, como el abuso emocional, físico o sexual; traumas de diversa índole.

c. Historia familiar de problemas de salud mental. Es importante entender que esto no significa que si hay problemas mentales en tu familia, tú también los TIENES obligatoriamente. Sin embargo, si es un factor de riesgo. 

Hoy en día, tengo mis rituales y he desarrollado hábitos de cuidado de mi salud mental, entre ellos, tapping diario, ejercicio físico, duermo de 7 a 8 horas diarias (por muchos años dormía solo de 3 a 4 horas diarias y pensaba que era suficiente), trabajo en el jardín y el huerto, y comparto con mi familia y amigos. 

3. Los niños y los adolescentes no tienen problemas de salud mentalpues ellos no tienen preocupaciones, solo quieren llamar la atención y manipular. 

Me encantaría poder decir que los niños y adolescentes no tienen problemas o preocupaciones, y que solo quieren incomodar a los padres. Sin embargo, las estadísticas nos muestran una realidad diferente. Antes de los 14 años aparecen la mitad de trastornos mentales, el 14% de los jóvenes a nivel mundial tienen problemas mentales. ¿Cómo explicamos que la quinta causa de muerte entre los jóvenes de 10 a 15 años es el suicidio, y entre aquellos de 15 a 19 años, es la cuarta causa de muerte?

Conociendo estas estadísticas, ¿te atreverías a decir que los jóvenes no tienen problemas mentales y solo quieren llamar la atención?

Ahora hablemos de los niños, pues su salud mental todavía es ignorada por muchos. Si consideramos que la mitad de trastornos de salud mental presentan síntomas antes de los 14 años; y antes de los 24 años comienzan ¾ de ellos, nos damos cuenta de la importancia del diagnóstico temprano. Estos trastornos pueden resultar de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. ¡No los ignoremos!

4. Los problemas de salud mental son señales de debilidad, esas cosas no se dan en las personas fuertes. 

Esta es otra creencia fuerte, y fue uno de los mitos que influyo en mi búsqueda tardía de ayuda. En mi mente resonaban las palabras que escuché con frecuencia en diferentes sitios y circunstancias (dichas a otras personas cercanas a mí), “supéralo”, como si fuese así de sencillo. 

Mi madre es una mujer muy fuerte, y cuando hablamos de salud mental, todavía le es difícil creer que una persona fuerte no sea capaz de simplemente decidir superarlo, y ya. 

5. Es imposible prevenir las enfermedades mentales. 

La verdad es que hay muchos factores que podemos manejar para protegernos de las enfermedades mentales, y entre ellos está el desarrollo y fortalecimiento de habilidades blandas, la creación de un sistema de soporte social y familiar efectivo, el aprender a pedir y aceptar ayuda, desarrollar resiliencia, el diagnóstico temprano, un ambiente hogareño y escolar cálido, comprensivo y afectuoso, una buena alimentación, descanso y sueño apropiado. 

Como ves, es un asunto multifactorial, y entre más factores estén a favor del individuo, más posibilidades de tener bienestar general. 

6. Los niños y jóvenes que son buenos estudiantes, no tienen problemas de salud mental.

Hace muchos años, en uno de los seminarios de niños que impartíamos con mi socia Mirna Pineda, decidimos tocar el tema del suicidio. Preguntamos, “¿alguna vez has pensado en suicidarte?”. Para nuestra sorpresa, algunos de los mejores estudiantes, los más juiciosos, los considerados “buenos niños” respondieron que sí. 

Recuerdo que cuando estudiaba me sentía muy presionada y con mucho miedo de fallar, de defraudar a mi padre y a los maestros, y este es un hecho bastante común entre los buenos estudiantes. 

Ahora bien, es importante recordar (sé que estoy repitiendo esto, pero creo que es sumamente importante tenerlo presente) que la salud mental es multifactorial, y es el resultado de interacciones sociales, psicológicas y biológicas, y puede afectar al cualquier individuo. 

En la sociedad moderna hay mucha presión por competir, tener éxito, ser eficiente, y este es un factor muy significativo en la salud mental de la población mundial. 

7. Todo es culpa de los padres que malcrían a sus hijos, y no los castigan, ni los disciplinan.

Tenemos que mencionar nuevamente el hecho de que hay muchos factores presentes en la salud mental, y el ambiente del hogar puede verse afectado por la violencia, la pobreza, el desempleo, la migración y muchas otras circunstancias, pero los problemas mentales no se limitan a miembros de familias complicadas, puede afectar a cualquiera. 

Ahora bien, es una realidad que los jóvenes y niños que cuentan con un soporte familiar y social bueno, tienen mejores probabilidades de ser atendidos a tiempo y así superar estos problemas mentales con más facilidad.

Como sociedad tenemos un deber con todos los niños y jóvenes del planeta, y la educación es un gran paso hacia el cumplimiento de este. 

8. Las personas con problemas de salud mental no son capaces de mantener un trabajo.

En la etapa de mi vida, donde sufrí de ansiedad social, era capaz de funcionar muy bien en mi trabajo, era altamente eficiente y cumplida, y esto es cierto, no solo en mi caso, sino para muchos otros casos. 

9. Las terapias y programas de autoayuda, son un negocio redondo y no funcionan, lo mejor es simplemente tomarse una píldora. 

Los tratamientos para los problemas de salud mental deberían ser holísticos e incluir el aspecto físico, emocional y espiritual, para tener mejores resultados. Hay muchas técnicas de autoayuda que son efectivas y de bajo costo, así como técnicas para manejo del estrés y de traumas, que juegan un papel importante durante el proceso de sanación y recuperación. 

En mi caso, han sido programas de autoayuda y técnicas como el tapping, combinadas con guía nutricional y médica, lo que me han ayudado. 

Un paso muy importante en mi proceso fue, por ejemplo, el cambiar la creencia de que dormir más de 4 horas era una señal de pereza, y que podía funcionar muy bien con esas pocas horas de sueño. 

Así que el trabajar en nuestras ideas limitantes, puede contribuir en nuestra salud mental. 

Estos son algunos de los muchos mitos que todavía existen alrededor de la salud mental, y tenemos una responsabilidad moral de educarnos, entendiendo que nos afecta a todos. 

Si tienes algún problema de salud mental, busca ayuda, y recuerda que no tienes que resolverlo sola. Esto nos atañe a todos. 


 

BIBLIOGRAFÍA

«Mitos y realidades sobre salud mental | MentalHealth.gov». Accedido 15 de noviembre de 2022. https://espanol.mentalhealth.gov/basicos/mitos-hechos.

«Siete mitos sobre la salud mental». Accedido 15 de noviembre de 2022. https://www.unicef.org/es/crianza/siete-mitos-sobre-salud-mental.

Clara Stella Arenas

Escritora del Newsletter #Miércolesdecrecimiento, Máster en EFT Tapping y coautora de los libros: Ideas para seguir Avante y El desafío de cambiar tu vida.

Fundadora | Autora del Newsletter de PAZENCAOS

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